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Opinión

Alien vs Predator o Gecobesa vs Ayuntamientos

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Miércoles, 09 de Abril de 2014 17:29

Una opinión de Miguel Rodero / Como en la mítica película estrenada en 2004 donde los seres humanos están atrapados en medio de una batalla entre las dos especies dentro de una pirámide utilizada como coto de caza para los depredadores que matan a los aliens como un rito de pasaje, ahora los ciudadanos nos encontramos en una comarca donde se está librando una batalla entre los Ayuntamientos y Gecobesa. Y los resultados en todos los escenarios imaginados perjudicarán a los humanos (ciudadanos).

El Alcalde de Béjar ya ha engrasado su máquina política transformada en engendro que se denomina “Consorcio Sierra de Béjar”, y está formada por los municipios de Béjar, Candelario, La Hoya y Navacarros, junto con la Cámara de Comercio de Béjar. Alejo Riñones también ha lanzado su potencial mediático, y no en balde tanto Gaceta como Punto Radio se alinean en defender los intereses partidistas del regidor bejarano con pintoresca críticas hacia Gecobesa provenientes de “un comerciante”, “un vecino de Candelario”, “un empresario”… testimonios sin nombre ni cara que viene a decir lo que interesa en ese momento, o con críticas a la prensa que no comulga con sus intereses editoriales traducidos en dinero institucional en concepto de publicidad.

Como en la película citada yo no quiero que esta batalla la ganen los aliens (Gecobesa), pero tampoco puedo permitir que venzan los predator (Ayuntamientos asociados) ya que eso supondría que el modelo de gestión pudiera pasar a depender en parte de los maltrechos presupuestos municipales de los Ayuntamientos, que en su afán de tener poder y protagonismo acabarían arruinando las arcas municipales de los consistorios, acabando primero con la solvencia de los pequeños que además no tienen capacidad de decisión, ya que los estatutos del Consorcio delegan todo el peso en Béjar.

Pues así estamos, en medio de una batalla donde lo inmediato es sobrevivir, y eso hoy por hoy pasa por tomar medidas rápidas que no dañen la economía comarcal, que preparen el terreno para otro modelo turístico y que ponga fin a los intereses partidistas y especulativos de políticos y empresarios implicados en la contienda.

Y siendo absolutamente conocedor que ningún Plan es infalible, pero percibiendo cual puede ser el desenlace de toda esta historia, voy a dar la receta que yo aplicaría desde hoy en este conflicto abierto (y aviso que tal vez mañana ya no sea válida ni aplicable).

  • Iniciar los trámites para el nombramiento de Parque Natural, una circunstancia bloqueada por los intereses especulativos, particulares y políticos de algunos gobernantes de Béjar y Candelario con la connivencia de la Junta de Castilla y León.
  • Desmantelar el consorcio Sierra de Béjar, ya que de utilizar esta herramienta como gestora de la estación de Esquí se arruinarían Candelario, La Hoya y Navacarros.
  • Bloquear cualquier subvención de dinero público a Gecobesa (aunque afrontando el consistorio bejarano y Diputación su responsabilidad como propietario de la estación y de la carretera de acceso respectivamente).
  • Autorizar el uso de la estación de esquí durante el verano, siempre y cuando dichos usos sean compatibles con los informes de impacto ambiental y sirvan para potenciar que los trabajadores de la estación puedan tener contratos estables toda la temporada.
  • Inicio de una auditoria externa que aclare si el impago del canon más el porcentaje de la venta de forfait ha sido reinvertido en la estación  y si esa circunstancia estaba regulada.
  • Creación de una comisión de investigación para conocer los pormenores de la compra las 216 hectáreas de la finca de La Covatilla por el Ayuntamiento bejarano el pasado mes de enero. Una compra que a todas luces está sobrevalorada y “huele mal”.
  • Diseño por parte de todos los colectivos implicados (partidos políticos, asociaciones vecinales, cámara de comercio, CIT, ayuntamientos…) de un Plan de Gestión para la comarca de cara a los próximos años, situando el turismo como un potente complemento, pero no como la base de la economía comarcal.

Y como siempre acepto criticas, insultos e incluso mentiras y manipulaciones, dejando muy claro que mi opinión esta libre de cargas, y eso en esta comarca lo podemos decir en alto muy pocos.

 

Prodigios en Béjar por San Silvano. Por Gabriel Cusac

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Viernes, 04 de Abril de 2014 01:03

Una obra de Gabriel Cusac / Entre la nómina del santoral también estaba San Silvano, que casi es decir San Fauno, Santa Náyade, Santa Dríada, Santa Paganía Silvestre. Sea como fuere, San Silvano y toda la recua hagiográfica del 20 de febrero se postraron ante dioses insurrectos, y aquel día aconteció, díscolo y dulce, un exabrupto contra la normalidad. Es cierto. En el día más loco del febrerillo loco, pasó la utopía y pasó el hechizo, al menos en estos lares. Porque ocurrieron prodigios en la ciudad estrecha. Ya solo queda un perdurable perfume de incertidumbre. ¿Qué aconteció? Una cárdena flor bipétala, y sus pétalos como inflados labios femeninos, a lo bótox, apareció en la Peña de la Cruz tal aparecen las violetas montaraces. A la vista, salpicó el sitio de besos aparentes; al tacto, regalaba un beso verdadero a quien se tumbara junto a ella. Hombres, mujeres, niños, jóvenes, ancianos, tanto dio. Quienes recibieron tal regalo, el beso abracadabrante, se tornaron melosos, mimosos, melindrosos.

Hubo en Béjar, por San Silvano, una pasajera corriente de cariño. Falta hacía. Por el mismo paraje y por El Castañar, por Llano Alto y por La Centena, por La Fuente del Lobo y por Santa Ana, por La Francesa, tomando pacíficamente los montes del sur y pintándolos de fiesta, voló un extraño pájaro colorido, un alado tropical que parecía escapado de las leyendas de Miguel Ángel Asturias. Llevaba el arcoíris en sus plumas, un penacho señorial, una cola en abanico; el pico, curvo de los nectívoros, era lapislázuli tallado. Tenía el volador tamaño de gorrión, y apóstata la actitud. Rara avis, en verdad, sumario abigarrado de pavo real, loro y colibrí.  Y pájaro de cuidado, oigan. Cantaba heterodoxo, pues en vez de decir “pío”, decía “yonopío”, todo seguido. “Yonopío, yonopío”, iba proclamando el ácrata. Le bautizaremos con onomatopeya, qué menos, porque tiene mérito lo del “yonopío”. Es sonoro; pruebe quien quiera la lectura en voz alta: “¡Yonopío, yonopío, yonopío!”. Luego, cante de carrerilla. La roja flor amorosa, con su siembra de cariños, y el yonopío coronando robles y castaños, revolvieron lo autóctono, proclamaron Jauja de un día y resucitaron la maravilla por los montes del sur.

Pero dentro de la misma ciudad acontecieron otras metafísicas no menos espectaculares. Al mediodía, el gigantón Hombre de Musgo, tirando con desdén su escudo apócrifo y su porra cavernícola, marcó un terrible corte de mangas en el aire y abandonó su solio de La Antigua. Festina lente, con paso autómata y demoledor, cogió la Veintinueve de agosto como quien coge el camino de la venganza. Daba miedo ver la mole en movimiento, esa cacharrería andante que hacía retemblar las paredes. “¡Bum! ¡Bum!”, pisaba. Y la gente corría como en una película de invasión alienígena. A la par que espantaba al paisanaje, poco a poco iba arremolinando tras su estela una caravana sobrevenida e inútil donde marchaban  todoterrenos de la Guardia Civil y de Protección Civil, coches de la Policía Local y de la Policía Municipal, una furgoneta de la Cruz Roja, dos ambulancias, un camión de bomberos y el camión municipal de obras con el alcalde de copiloto. “¡Esto es un sin Dios!”, gritaba el munícipe con medio cuerpo fuera de la ventanilla y gesticulando desesperado, a lo baile de San Vito.

Vibraban los adobes y las vigas centenarias de la ciudad vetusta, se estremecía el esqueleto urbano. Veintinueve de agosto, Plaza Mayor, Calle Mayor: 200 expedientes de ruina en el camino.Ya en La Corredera, junto a la fuente, el Hombre de Musgo se dio la vuelta, enfrentándose al convoy, cual ya cerraba, por despiste o mercadotecnia, la furgoneta del carbonero, voceando por megafonía: “¡Picón, picón de encina!”. Se produjo entonces desbandada general, porque una cosa es aparentar que se defiende a la ciudadanía y otra ser gilipollas, y todos los ocupantes salieron pitando de los vehículos. El coloso se limitó a chafar el capó de un Nissan de los picoletos. Para muestra, un botón. Luego, con una especie de bamboleo pendular, diríase que afectadamente, el monstruo se acercó a la fuente para coger a la Bañista de la mano. A colación, debe decirse que ya discuten los eruditos locales, casi exegéticamente, el porqué de no haberse animado el día de los prodigios la colección del Museo Mateo Hernández, y lo más aceptado es que acaso los museos sean cárceles, y prisioneras las obras.

También se apunta que la revolución es callejera por antonomasia, y que de todas formas la Gran Bañista original, esa macizísima, esa provocadora de marcada anatomía en granito coral de Finlandia, emigró el año pasado al Reina Sofía. Pero a cuenta de qué razonar pequeñas minucias en las grandes maravillas; quién sabe si el Hombre de Musgo, por afinidad metálica, iba ya a tiro hecho. En todo caso, bella de bronce y bestia de acero, con la foca de escolta, tiraron para el Arca Madre. Irían en busca de la flor de amor, del canto nuevo del yonopío.Sobre las siete de la tarde, mientras beatos  aterrorizados cantaban apocalípticamente en las iglesias el último ángelus, precedió al crepúsculo una niebla de ámbar. Apareció súbita y enorme, desde no se sabe dónde, y bajó a la ciudad como el émbolo de una prensa.

Olía a manzana verde, qué capricho.  Se disolvió al minuto, fugaz y misteriosa, clausurando los portentos. Retornando la asustada luz del atardecer, ya estaban las estatuas en su sitio, quietas y calladitas, como mandan los cánones; y ya no estaban por el monte la flor besucona y el pájaro que piaba el no piar. ¡Ah! Casi queda olvidada, en estos apuntes, otra fantasía singular: siete bejaranos, el 20 de febrero, sustituyeron la tarjeta del ECYL (vulgo INEM) por un contrato de trabajo. La bipétala flor, trayendo fiebres de ternura; el pájaro iconoclasta (de carrerilla: “¡yonopío, yonopío, yonopío!”); las estatuas vivientes; el cierre de fiesta con niebla de ámbar, aromada de manzana verde; siete parados bejaranos que dejan de serlo: prodigios en Béjar por San Silvano.

Blog personal de Gabriel Cusac: gabrielcusac.blogspot.com.es

 
 

Los miembros del Club “Peña de la Cruz” son héroes no reconocidos

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Domingo, 16 de Marzo de 2014 03:49

Una opinión de Miguel Rodero / En la mañana del pasado 9 de marzo acudí a una de las citas que ya tengo en rojo en el calendario, la limpieza del río Cuerpo de Hombre promovida por el Club de Cazadores y Pescadores Peña de la Cruz de Béjar.

Esta actividad de concienciamiento medioambiental no solo destaca por los numerosos kilogramos de basura que se extraen, ni por la buena participación que obtiene año tras año, ni por la gran labor de coordinación que realiza José Antonio López López en calidad de presidente, sino que lo más valorable es vivir como los miembros del Club “Peña de la Cruz” trasmiten auténticos valores sobre la preservación del medio natural.

En estos tiempos modernos en los cuales nos hemos acostumbrado demasiado al “postureo” y las actividades de foto, es realmente reconfortante ver a gente metidos en el río con el agua a la altura del pecho sacando bolsas de basura, señales de tráfico o un calentador con el único objetivo de contribuir a la preservación del medio que nos rodea, sin más intereses que cuidar de un río al que defienden y con el cual disfrutan.

Para mí los miembros del Club “Peña de la Cruz” son héroes modernos que día a día luchan en favor del maltratado río Cuerpo de Hombre y su ecosistema, su labor, y no me refiero solo a esta jornada de limpieza, seguramente nunca les sea reconocida suficientemente, pero sus acciones ayudan a preservan el principal motivo por el cual Béjar y los pueblos que componen esta comarca existen: El Río Cuerpo de Hombre.

 
 

La violencia empresarial en Canpipork se suma a Unisolar, Sorbej, GPM…

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Lunes, 17 de Febrero de 2014 23:44

Miguel Rodero / Recientemente hemos podido conocer gracias a Comisiones Obreras que unos 120 trabajadores de la empresa Canpipork, ubicada en Guijuelo, llevan tres meses sin cobrar su salario. A esto hay que sumarle, tal y como denuncia CCOO en su comunicado, las continuas amenazas y faltas de respeto que sufren los trabajadores por parte de los responsables de la factoría, los incumplimientos en seguridad laboral y todo lo que conlleva el injustificado terrorismo patronal que se ejerce sobre la clase trabajadora de manera sistemática en España.

Canpipork no será un caso mediático como puede ser el ERE de Coca-Coca, al igual que no lo fueron Unisolar, GPM, Sorbej y otras muchas empresas que han violado los derechos de sus trabajadores en la comarca, pero afecta a familias reales que ven como sus circunstancias cambian drásticamente y sufren como las instituciones les dan la espalda de forma vergonzante. Así sucedió en la empresa enclavada en Béjar, Unisolar, donde tras cuatro eres dejaron en la calle a 50 personas en el año 2012, y donde los nueve trabajadores que quedan en la empresa llevan sin cobrar desde el mes de julio. Y me remito a las pintadas realizadas recientemente en las instalaciones de la fábrica“Garmendia, Mañueco, Cipriano, Alejo, venid ahora. No hay comilonas”.

Destino similar para los trabajadores de “SORBEJ limpiezas viarias de Béjar” los cuales tras meses sin cobrar vieron como PP y el PSOE coincidieron en no querer tomar medidas ante un problema en el cual ambos estaban implicados, y tras lograr judicialmente que les reconocieran su deuda y que les derivaran al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) aún no han cobrado nada, una situación que se repite por toda España, y solo en Salamanca se contabilizan un total de 913 expedientes paralizados que podrían afectar a un número aproximado de 2.200 trabajadores pendientes ante el bloqueo del Fondo de Garantía Salarial.

No pagar su salario a un trabajador es un autentico gesto de terrorismo, máxime cuando la capacidad de ahorro de las familias es mínima y supone un autentico milagro poder sobrevivir un mes sin percibir ingresos económicos sustanciales.

Pudiera parecer que no sirve de mucho, pero ante el terrorismo empresarial, consentido por el mutismo mediático y el autismo político, solo nos queda la solidaridad obrera y la lucha.

Puedes firmar para mostrar tu indignación con la situación relativa a la empresa Unisolar pinchando aquí.

 
 

El Ayuntamiento miente. Un tercio de los terrenos de La Covatilla son de Montero

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Sábado, 08 de Febrero de 2014 02:54

Miguel Rodero / Desde el Ayuntamiento de Béjar, con el afán de justificar las inversiones de dinero público en la estación de esquí La Covatilla, están esforzándose mucho en continuar confundiendo a la opinión publica en este eterno culebrón que cada semana nos ofrece un episodio distinto.

En un comunicado remitido desde el Gabinete de Prensa del Ayto. de Béjar se asegura que una vez comprada la finca número 70 del polígono 5, por la cual el Consistorio bejarano abonará 800.000 euros a su actual propietario, "el Ayuntamiento bejarano será propietario en su totalidad de los terrenos de la estación de esquí La Covatilla", sin embargo la documentación que facilitó a la prensa recientemente la empresa gestora de la estación de esquí pone de manifiesto que 143 hectáreas, de las aproximadamente 389 que ocupa la Covatilla, son propiedad de Francisco Montero, mayor accionista de Gecobesa.

Evidentemente esta circunstancia se quiere ocultar desde el Ayuntamiento a la ciudadanía para poder justificar, en plena crisis, el gasto de 800.000 euros en la compra de 216 hectáreas (lo que supone más de 3.700 euros por hectárea, un precio absolutamente desorbitado que obligará al consistorio a endeudarse por un mínimo de 10 años, a pesar de la aportación de 400.000 euros de subvención directa que realiza Diputación), así como "tapar" que Francisco Montero continúa teniendo el timón en del rumbo de la estación de esquí durante los próximos 15 años, una circunstancia que ahora parece incomodar al alcalde bejarano.

Alejo en su desesperación para justificar el gasto en adquirir la parcela número 70 del polígono 5 incluso ha tirado de demagogia "barata" argumentando que este proyecto supone la creación de más de 1.200 puestos de trabajo. Cifra que el Alcalde dice sin mostrar un solo estudio o documento que avale esta descabellada teoría, pero jugando con la ilusión de los 2.818 desempleados que tiene la ciudad textil en la actualidad y que pueden ver esperanzas ante estas huecas palabras.

 
 

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